Regulación
En Estados Unidos la principal normativa que regula el trading de alta frecuencia se aprobó a raíz de la crisis financiera de 2008: la conocida Ley Dodd-Frank de 2010. Uno de sus capítulos se dedica al trading de alta frecuencia y, en particular, prohíbe el spoofing del que hemos hablado más arriba. Además, la SEC y los departamentos de Justicia del país aumentaron las investigaciones y se comprometieron a dedicar recursos contra el fraude y la manipulación de los mercados.
En Europa, la Autoridad Europea de Valores y Mercados o European Securities and Markets Authority (ESMA) establece en MiFID II - MiFIR determinadas obligaciones a centros de negociación. Por ejemplo, las plataformas de negociación "deben disponer al menos de sistemas (incluidos sistemas de alerta de transacciones y órdenes) con capacidad suficiente para procesar las órdenes y transacciones generadas por sistemas de negociación de alta frecuencia y mínima latencia, de forma que sea posible controlar y (...) detectar cualquier actividad que pueda suponer abuso del mercado (y en particular manipulación del mismo, incluida la vigilancia de otros mercados cuanto la plataforma tenga acceso a ellos), y rastrear retrospectivamente tanto las transacciones realizadas por los miembros, participantes y usuarios como las órdenes introducidas y anuladas que puedan implicar una manipulación del mercado".
Además, "las plataformas de negociación deben realizar revisiones periódicas y auditorías internas de los procedimientos y mecanismos establecidos para prevenir y detectar las prácticas que puedan constituir abuso de mercado". También todos los inversores, con pocas exenciones específicas, deben ser autorizados por las autoridades financieras en virtud de MiFID II.
Como hemos señalado más arriba, el trading de alta frecuencia no está al alcance de cualquier trader. Lo que sí está al alcance de cualquier inversor minorista es la operativa en los mercados mediante Contratos por Diferencia (CFDs), productos derivados que permiten especular con el movimiento de precios de los activos, tanto al alza como a la baja.
